Una brisa suave
acaricia mi rostro sin brillo,
al arrullo de los gorriones
lágrimas brotan
de mis ojos.
Me acompañan
en la noche,
la luna pálida,
el cántico sonoro
de los grillos,
y un búho escondido
entre las ramas del pino.
Embriagada
por la nostalgia
intento contener
las ansias de volar
a tu mundo
distante y silencioso...

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