EN EL PORTAL DEL SOL
En un lugar alejado de la civilización
el silencio era desolador
una bruma de polvareda
envolvía el paisaje renegrido
Abundaban los perros callejeros
esqueléticos y de ojos hundidos
resignados a su muerte.
Estar en medio de la nada
ver tanta miseria era devastador...
era increíble asumir que esta realidad
calara muy hondo en mi,
sentir el crujido en el estómago
de algunos niños jugando a la ronda
para silenciar el hambre,
y callar sus penas;
por otra parte los ancianos
se cobijaban bajo la sombra
del aromito o yacarepito,
despreocupados por el tiempo
retozando las tristezas.
Una desesperanza inamovible
envuelven las casas de adobe,
nubes polvorientas
recorren las calles azotando
a los lugareños.
Ojala tuvieran una veta de esperanza!!
En el portal del sol,
la vida continua indiferente...
No hay comentarios:
Publicar un comentario